Adicta a la música, a su música, a mi música… que me acelera a incontables revoluciones…
Gracias a Vanesa Martin por dejarme continuar con mis “frikadas”…
Adicta a la música, a su música, a mi música… que me acelera a incontables revoluciones…
Gracias a Vanesa Martin por dejarme continuar con mis “frikadas”…
Siempre me gustaron las escenas en la que dos amantes luchan por el amor de su enamorada; no puedo evitar que sea mi parte favorita de la película. Ella siempre se queda junto a ellos, a una distancia prudencial, a veces suplicando a gritos ayuda, otras, decidiendo en silencio quién desea ver como ganador…
…díficil decisión sin duda…
El viernes rojo ardía como de costumbre, y sentadas en el sofá del fondo hablamos durante horas de la vida y el amor… Una noche de cambios de objetivo y palabras adolescentes, pero sólo para hacernos ver que la vida no es sólo la de los mayores, y que aquellas niñas ingenuas y llenas de esperanza todavía siguen en pie y con ganas de guerra…
…y que no se pierdan nunca…
La tarde se tiñó de dorado cerveza y cava… y los proyectos, ideas y sonrisas volaban como por arte de magia.
Gracias a Eva Hache por ser cómplice de mis “frikadas” ![]()
¿A quién no le gustan esos días en los que el calor no sólo se queda en el exterior, y el sol calienta a veces más de lo que debiera?. Los planes y las buenas compañías suben a la misma velocidad que la temperatura, y yo me pasaría la vida tumbada al sol…
…pero qué bonito está todo!…
Como buena adicta al cine este año no he podido resistir la tentación de perderme de nuevo en el festival, y aunque nunca me gustaron los focos reconozco que a veces me pierden las ganas de volver a las andadas…
…que empiece la función…

De excursión por el ikea me gustó la idea de perderme entre tanto cacharro, mueble y demás. Eso de tener tantas cosas que mirar a veces te mantiene entretenida y agena a cualquier problema que quiera acercarse de nuevo… chsss quieto!!

Aquellos viejos días donde las compañías se juntaban con todos nuestros sueños parecen resucitar en días como hoy, donde la confusión entra sin permiso…

Me siento acelerada, mis pensamientos corren más que yo, me pinto los labios morados para provocar. Salgo a la calle y no me mira nadie, llueve y las gotas me esquivan, llego tarde y no me espera nadie, nadie me ve, nadie me mira…
…no lo vas a creer, soy transparente…
Pastora. Cuerpo transparente

Paseo entre espacios vacíos al son del ritmo que manda mi cuerpo, algo perdida, lo reconozco. Y es que últimamente paso las horas buscando… buscando… algo supongo. Mi reloj se ha empeñado en correr más rápido de lo que pueden mis piernas y ya no tengo tiempo para mirar atrás, como hacía en aquellos viejos tiempos en los que todo era algo más dificil. Será que sigo en mi fase permanente de testeo y ando de aquí para allá dando tumbos sin parar…
…menuda sorpresa…